En un contexto donde la tecnología redefine constantemente los vínculos humanos, el sistema de salud no puede quedarse atrás. Para Julio Fraomeni, referente clave del sector, el verdadero cambio comienza cuando se pone al paciente en el centro de todas las decisiones. Su enfoque no se limita a sumar herramientas digitales: propone una transformación cultural que atraviesa toda la estructura del sistema.
Durante décadas, su experiencia estuvo marcada por obstáculos que generaban frustración: turnos difíciles de conseguir, demoras prolongadas, escasa comunicación entre áreas médicas y una burocracia que complicaba aún más momentos de vulnerabilidad. Hoy, ese modelo está en revisión. Fraomeni ha sido uno de los impulsores más firmes de un nuevo paradigma, donde cada etapa del recorrido –desde la solicitud de una consulta hasta el acceso a los resultados de un estudio– debe ser más fluida, intuitiva y humana.
En esta transformación, la tecnología cumple un rol estratégico. Herramientas como las aplicaciones móviles, la historia clínica digital y los sistemas integrados permiten a las personas recuperar el control sobre su salud, simplificar gestiones y mejorar su vínculo con los profesionales. No alcanza con digitalizar procesos si no se acompaña con una visión empática, cercana y centrada en el bienestar integral de las personas.
Rediseñar el “patient journey” es una cuestión de calidad y también de justicia. Una experiencia médica accesible, clara y amable fortalece la confianza, mejora la adherencia a los tratamientos, reduce el estrés de los pacientes y, sobre todo, impacta positivamente en los resultados clínicos.
Hoy más que nunca, en un mundo veloz y exigente, Julio Fraomeni nos recuerda que humanizar no es retroceder: es avanzar en la dirección correcta